24 de noviembre de 2014

Remembranzas de Olanchito

Por : Juan Ramon Martinez (del articulo : Olanchito entre 1948 y 1963, 25 años de lento desarrollo)

En mayo de 1948, Carias Andino cumplía el último año del más largo periodo presidencial de la historia de Honduras. Olanchito era, para entonces, una ciudad pequeña, ubicada en una extensión plana, levemente inclinada, aproximada de 24 kilómetros cuadrados, en donde vivían 5.300 personas, la mayoría del sexo masculino. Era una ciudad de diseño cuadricular, sin una calle pavimentada o adoquinada siquiera,  dormida entre el cerro la Meseta, el Pacura de la Cordillera de Nombre de Dios; el rio Uchapa y el Valle del Rio Aguan. La rodeaban la aldeas de Agalteca, población de indios jicaques, Sabanetas, San Jose, Chaparral, Las Jaguas y las Minas. La mayoría de sus casas eran de bajareque, techo de zinc, algunas pocas de adobe y muy pocas, acaso tres, construidas de bloques de arcilla. Una sola de bloques de cemento. Solo había cuatro casas de madera, tres con segundos pisos de madera y después de la línea dos viejos barracones sobre polines, construidos durante el tiempo de la Truxillo.
Las de madera eran la de don Felix Soto, situada en la Calle la Palma y la intersección de la calle del Cabildo, la casa de Francisco Ñuñez Inspector de Comisariatos de la Stándard Fruit Company, la del general Faustino P. Calix; y la residencia de Sergio Castro Jefe de Ingeniería de la misma empresa bananera que mantenía cultivado casi la totalidad del valle alto y medio del rio Aguan. Además, eran de madera, la humilde Iglesia en donde don Manuel Zuniga,– posiblemente de los primeros creyentes evangélicos de la ciudad– recibía a su exiguo número de fieles, cada noche a la hora del culto. Siempre sobraban bancas.
 Los constructores principales de la ciudad eran: Gumercindo Santos y sus hijos que siguieron la práctica del oficio, don Salvador Morales, Tiburcio Carias homónimo del dictador gobernante, que se especializaba en casas de bajareque irrespetando casi siempre las reglas de la perspectiva, Samuel Romero y un  Arquitecto Reynaldo Tapia, de Tegucigalpa, que sería el constructor de las dos obras arquitectónicas modernas de la ciudad: la torre del reloj del parque central Francisco Morazán; y la residencia particular de Sixto Quezada y su hermana Juanita.

Durante el gobierno de  Villeda Morales, Elvin Santos Ordoñez, ingeniero nacido en la ciudad, construyo los Lavanderos Públicos en la calle del Sofoco. Varios años antes, el más destacada constructor había sido Juan Colindres, originario de Cedros que fuera traído para reparar la Iglesia Católica dedicada a San Jorge, en el siglo XIX; y que se encargó de la construcción de la primera planta del hoy Cabildo Municipal. Juan Colindres fue el padre de mi abuela Antonia Colindres Joya, que procreara con Victoriano Bardales Núñez, mi abuelo – viudo para entonces, de su primer matrimonio, del cual le quedaron  tres hijos: Julia, Fausto y Fabio – a mi madre Mercedes Hermencia, Donatila, Hector y Olimpia. Don Juan Colindres había muerto, presumiblemente de tuberculosis, el 15 de septiembre de 1923. Y dos años después, en octubre de 1925, de la misma enfermedad, muere Antonia Colindres Joya. Su hija  mayor, mi madre, tenía nueve años de edad

Para entonces era fuerte y significativa la presencia de los primeros y exitosos inmigrantes. La etnia más sobresaliente eran los llamados turcos que dominaban casi todo el comercio local. Entre las familias de entonces hay que mencionar a los Marzuca – Nicolas hijo, llamado popularmente Nico es el único sobreviviente todavía dedicado al comercio – los Chahin, los Bendeck, los Hoch, los Mahomar, los Yacaman, Busmail, los Saybe – uno de cuyos miembros derivo hacia el desarrollo de la televisión, Santiago Saybe Mejia—los Nicoly, los Nasser, los Barjum y los Abudoj. Ademas estaban establecidos entonces, dos búlgaros: don Juan Rascof – el que tenía una pequeña abarrotería conocida con el nombre de La Popular y se dedicaba además a la agricultura, manteniendo los únicos sembradíos de caña con dimensión comercial en toda el municipio; y Simeón Elencof que regentaba con mucho éxito, una de las dos panaderías de la pequeña ciudad.

Además, residían entonces los Chichiraquis, de origen griego dedicados igualmente al comercio. En esta actividad también destacaban los salvadoreños Jacinto Sorto, Donaciano (Chano) Navarrete, Ramón Pineda, dueño de una pequeña tienda casi al final de la Avenida del Sofoco, Ángel Orellana el propietario de la zapatería más grande de la ciudad, Rafael Martínez, conocido como el “Bolchevique”, que administraba el primer estanco que atendía las 24 horas del día a su numerosa clientela; y Pedro Zelada que también se dedicaba a la producción de zapatos de hombre y de mujer.
En el servicio de barbería, junto a José Martínez Caballero, dueño de la Barbería y Marimba la Juventud, Héctor Martínez, Saravia y el salvadoreño Francisco Bonilla. Francisco Villagra, también constructor, era de origen nicaragüense. En la orilla de la ciudad, casi al principio de la calle la Palma, tras la casa de Julia Bardales, hermana de mi madre, un  chinito cuyo nombre escapa a la memoria, en aquellos años intentaba producir hortalizas en una comunidad muy poco acostumbrada a consumirlos, por lo que creemos que termino trasladándose a Coyoles Central, situada entonces a  19 kilómetros de Olanchito. Y en la avenida del Sofoco, el señor  Anuar Ali, de origen hindú, conocido como el “culie”, operaba una panadería: La Indostan, muy cerca de la residencia de los únicos árabes que no se dedicaban al comercio: los Jananía, herreros profesionales que se habían especializado en reparar armas de fuego.

Destacaban como comerciantes al menudeo, bajo el título de buhoneros, don Pio Carrasco y don Pablo Bonilla, sureños, presumiblemente nacidos en El Salvador. Los hondureños nacidos o avecindados en Olanchito que tenían negocios de alguna envergadura, eran don Felipe L Ponce, dueño de la tienda Las Violetas, el Cine y Cantina Gardel; y  de la imprenta Gardel; su hijo Alirio Ponce Tejeda que regentaba la Farmacia La Nueva y Mauricio Ramirez, propietario de la Farmacia Honduras. El fotógrafo de la ciudad era Romerito que llego a tener la más grande colección de rostros de la ciudad, lamentablemente perdida. El cine Gardel,  proyectaba películas mexicanas y americanas, todas las noches, en tanto que Lino Santos administraba el Salón Lux y Domingo Urbina, lo hacía con el Astoria. Estos eran los principales centros de recreación y sede de las fiestas sociales más importantes de la ciudad.
Olanchito era entonces, como lo sigue siendo aún ahora, una sociedad dominada por la ganadería y los ganaderos. Los principales era Sixto, su hermano Beto y su primo Daniel Quezada, Felix Soto, Nemesio Carcamo, Salomón Sosa, Prospero Bardales, Francisco Meléndez Brand, los Bustillos, Felipe Ponce – el padre del actual alcalde Olanchito – y Tomas Avila Ruiz entre otros. Las haciendas rodeaban la ciudad: la Pimienta, Marengo, La Conquista, el Sanjon, La Revista y la Pipa, eran sus nombres.

Estos ganaderos, gozaban de la fama de ser los más ricos de la ciudad; pero visto en perspectiva, tenían activos de escasa circulación, por lo que nunca evolucionaron hacia el mejoramiento de sus haciendas; y el poco circulante con que contaban, era el que obtenían por la venta de leche cruda, el queso y la mantequilla que se expendía, — la primera a 10 centavos la botella, y la segunda y la tercera a treinta centavos,– en sus mismas casas de habitación. Esta falta de capacidad de acumulación originaria, le impide a Olanchito aprovechar la inversión capitalista descomunal que los empresarios estadounidenses habían iniciado aproximadamente en el año 1936, en las vegas de los ríos Aguan, Mame  y Yaguala. Y es lo que explica además, que muy pocos vecinos, se bajaron del caballo ganadero, para integrarse como peones o ejecutivos de la empresa bananera que tuvo que echar mano de olanchanos y salvadoreños inmigrantes para cubrir sus necesidades de cuadros medios.
De Olanchito, fueron muy pocos los que se integraron a las actividades del banano dentro de una estructura de agricultura moderna. Apenas recordamos a Fabio Bardales, y Francisco Núñez, que hicieron carrera en los comisariatos, Faustino Calix que incursiono en la parte  administrativa de la finca La Jigua, Osvaldo Ramos Montoya y Ramón Zelaya que fueron mandadores de finca ( gerentes),  Sergio Castro que destacara en obras hidráulicas. Hernan Posas que fuera gerente de producción de la Standard en honduras y las Filipinas,es el que ocupo el cargo mas alto de todos.

Finalmente hay que señalar a algunos miembros de la familia Miranda. Pero el grueso de la población, nunca vio con simpatía el negocio del banano, sino como sub producto para la alimentación en sustitución de la tortilla. Por esa razón, además, desde Olanchito no se tuvo nunca, más allá del negocio de las bebidas embriagantes, interés para ofertar servicios que la compañía frutera no les podía dar a sus trabajadores, a los que mantenía en régimen de enclave. Falto en la ciudad cívica, espíritu empresarial y una clase capitalista, originada en la ganadería, que lo manifestara.

El pequeño comercio estaba dominado por originarios de la pequeña ciudad. La pulpería más popular de la ciudad era la de Francisco (Paco) Santos (Pulpería El Sol), el más exitoso empresario de los dedicados al ramo en un periodo de casi cincuenta años de historia, Rita Rodríguez que atendía la bulliciosa clientela de la escuela “Modesto Chacón”; Jorge Espinoza y su esposa Corinita que lo hacían con las niñas de la escuela “José Cecilio del Valle” que dirigía Alicia Ramos de Orellana y la tienda de las Zelaya en la esquina del Astoria . Jacinto Sorto y Chano Navarrete, además, tenían dos pulperías bien surtidas y muy visitadas por los compradores que además, tenían la oportunidad de vender productos de primera necesidad. Y la Standard, para competir con la producción comercial, mantenía abierta una tienda en La Estación manejada por don Rafael Melara.

Los “paceños”, comerciantes que recorrían el país, desde la ciudad de la Paz, en ese mismo departamento, visitaban por lo menos una vez al año a Olanchito, las ciudades vecinas y los campos bananeros. Se establecían en casas particulares y sobre catres de tijeras extendían sus variadas mercaderías que iban desde telas, ropas, cosméticos, zapatos, medicinas populares e incluso, algunas decían, que a los que gozaban de su confianza, les ofrecían filtros de amor para resolver cualquiera contingencia de la vida amorosa, especialmente. Dejaban productos al crédito. Y los deudores hacia fiesta a su regreso, honrando sus compromisos.

La actividad política era controlada por los líderes del Partido Nacional, encabezados por Mauricio Ramírez, que sucediera a Francisco Ramírez, que durante muchos años fuera el diputado propietario por el PN en el Congreso Nacional. Además participaban de liderazgo nacionalista, Francisco Murillo Soto, Mario Soto, Ranulfo Rosales Urbina, Francisco (Paco) Santos. Aunque el poder los tenían los nacionalistas, el pueblo era mayoritariamente liberal. Estos, anti agrícolas, se representaban a sí mismos, a los peones suyos; y a los trabajadores de la compañía y a los más pobres de las aldeas; y cuyo liderazgo estaba hegemonizada por los ganaderos: Sixto Quezada, Tomas Ávila Ruiz, Prospero Bardales, Santos Reyes Y Purificación Herrera. Dionicio Romero, Lino Santos, Alirio Ponce Tejeda, Domingo Urbina, Delio Lozano y Ramon Duran Hernandez eran dirigentes, sin ser de oficio ganaderos. Pese a ser minoría los nacionalistas, ganaban las elecciones mediante el ejercicio de las tapadas, la requisa de los documentos de identidad y otras prácticas ignominiosas del pasado que dan vergüenza referir. (Continuará en el próximo número)

23 de noviembre de 2014

El fusilamiento de Williams Walker en Trujillo Honduras

Olanchito, Honduras

Al menos, seis importantes fusilamientos políticos se ejecutaron en Centroamérica en el siglo antepasado. A saber: el del primer jefe de Estado de Nicaragua, Manuel Antonio de la Cerda, en Rivas, el 27 de noviembre de 1828; el del paladín del unionismo centroamericano, general Francisco Morazán, en San José, Costa Rica, el 15 de septiembre de 1842; el del “Gran Mariscal” Casto Fonseca, en León, el 9 de abril de 1845; el del “rey de los filibusteros” William Walker, en Trujillo, Honduras, el 12 de septiembre de 1860; el del ex presidente de Costa Rica, Juan Rafael Mora, en Puntarenas, el 30 de septiembre de 1860 y el del presidente de El Salvador, Gerardo Barrios, en San Salvador, el 29 de agosto de 1865.

Este mes se cumple, pues, el sesquicentenario del fusilamiento del “último y más grande de los filibusteros”, según su biógrafo norteamericano Frederick Rosengarten, Jr. La obsesión de Walker —observa Rosengarten— era más de poder que de riqueza. Creía estar destinado a una misión: formar un imperio esclavista en la región centroamericana para incorporarlo al Sur de los Estados Unidos. Pero fue expulsado en cruenta lucha por los ejércitos aliados de Centroamérica que movilizaron contra él 17,800 hombres, de los cuales 5,800 murieron peleando. Es posible que dos o tres mil soldados centroamericanos más muriesen a causa de enfermedades, especialmente del cólera. Por su lado, quienes sirvieron en las filas de Walker fueron aproximadamente unos 5,000 y por lo menos la mitad de ellos pereció en el curso de la guerra. Indudablemente fueron muchísimos más los norteamericanos fallecidos en Nicaragua entre 1855 y 1857 combatiendo al lado de Walker que los muertos en batalla durante la guerra entre España y los Estados Unidos en 1898: 385.

Tres intentos más de Walker por apoderarse de Nicaragua

Tras su capitulación el 1º de mayo de 1857 en Rivas, y su inmediato rescate por Charles Henry Davis, Comandante de la corbeta de guerra norteamericana St. Mary’s, William Walker y sus hombres intentaron invadir Nicaragua tres veces más.

El 14 de noviembre del mismo año —1857— partió de Mobile en el Fashion con 185 flibusteros, una decena de “civiles” y especuladores, un lote de 1,000 armas y provisiones suficientes para alimentar 400 hombres durante tres meses. Sin embargo, el Comodoro —también norteamericano— Hiram Paulding le obligó a rendirse el 8 de diciembre en San Juan del Norte. El 7 de enero de 1858, en un mensaje especial al Congreso, el presidente James Buchanan afirmó que esa segunda expedición militar de Walker a Nicaragua era “una usurpación de la autoridad para librar una guerra, decisión que le pertenece sólo al Congreso”.

Absuelto en Nueva York y apoyado de nuevo en el Sur, Walker reincidió. En folleto publicado en Nueva Orleáns (abril, 1858) sostuvo su obstinada determinación de retornar a Nicaragua en plan bélico. Pero el Susan —barco que había contratado y que transportaba 112 filibusteros— se estrelló en un arrecife caribeño. Sus náufragos fueron repatriados gratis a los Estados Unidos en la corbeta británica Basilisk, que fondeaba en Belice.

Walker se toma Trujillo

El 6 de agosto Walker desembarcó a cinco kilómetros del puerto de Trujillo, cuya guarnición de su vetusto fuerte —cuarenta soldados al mando del comandante Norberto Martínez originario de Olanchito — no pudieron impedir su toma. En la acción, los invasores tuvieron 6 muertos y 3 heridos graves, mientras los locales 2 muertos y 4 heridos. Inmediatamente, la caja fuerte de la fortaleza fue forzada y saqueada, y de parte de la soldadesca filibustera hubo otros robos habituales.

Al día siguiente, Walker lanzó una “Proclama al pueblo de Honduras”, afirmando que su presencia en Trujillo constituía apenas un paso preliminar para volver a posesionarse de Nicaragua; primero, se proponía botar a Guardiola en beneficio de los pobres isleños de las Islas de la Bahía; y segundo, en su propio beneficio y en el de sus filibusteros, ansiosos de “retornar a su patria adoptiva”. Pero carecía de amigos en Centroamérica. “Es universalmente odiado y aborrecido, y si lo capturan de nuevo, le llegó su fin” —expresaba un norteamericano residente en Honduras en una carta al editor del Nueva York Herald.

El capitán inglés Norvell Salmon y el Icarus

El Icarus —vapor de guerra inglés— arribó a Trujillo el 20 de agosto. Lo comandaba el capitán Norvell Salmon, quien bajó a tierra para evaluar la situación. Encontró a Walker con unos noventa hombres del fuerte y la ciudad desierta, excepto el cónsul inglés. Este le informó a Salmon que de las rentas de la aduana del puerto, hipotecadas por Honduras al Gobierno británico, los filibusteros habían extraído 3,855 pesos. Salmon, al día siguiente, exigió a Walker rendirse; pero la mañana del 22 comprobó que el filibustero se había marchado con su gente. Perseguidos por las fuerzas hondureñas —unos 200 soldados llegados del interior al mando del general Mariano Álvarez—, los walkeristas y sus fieles fueron capturados, con la ayuda del Icarus, a las 3 pm. del 3 de septiembre de 1860.

El 4 ya estaban en Trujillo y el 5 Salmon —a quien Walker se había rendido— firmó un convenio en el que consentía entregar a los filibusteros al general Mariano Álvarez. A Walker y al coronel A. F. Rudler, jefe del Estado Mayor filibustero, se los entregaba “incondicionalmente, para que sean tratados conforme a derecho”; a los demás, “sujetos a las condiciones de que sean permitidos volver a los Estados Unidos, al dar su juramento que no servirán en ninguna expedición futura contra ninguno de los Estados de Centro-América”.
El proceso

El jueves 6 de septiembre el coronel Norberto Martínez y con el escribano José María Sevilla comenzaron el proceso, pasando a la cárcel de la fortaleza a interrogar a los reos. Walker declaró en español y sin intérprete. Dijo ser de 36 años, soltero, natural de Nashville y católico, y que se hallaba preso por infracción de las leyes de Honduras. Cuando la esposa de Martínez, doña Adela Prudot —hermana o familiar del agente consular norteamericano Eduardo Prudot— supo que Walker era católico, le envió una estatuita de la virgen de Dolores que él veneró en su celda durante los últimos trances de su vida. Añadió —contestando varias preguntas de Álvarez— que “como ciudadano y general de Nicaragua”, creía tener derecho a pasar a esa República; apoyado por estadounidenses de un partido creado en los Estados del Sur que coincida en sus fines con la constitución de la Gran Logia “Red Star” (“Estrella Roja”), cuya copia la había encontrado entre sus papeles capturados.

Cuadrándose en el centro que formaba el pelotón de diez soldados en el patíbulo, dijo en voz baja, pidiéndole al sacerdote repetirlas: —Soy católico romano. Es injusta la guerra que he hecho a Honduras por sugestiones de algunos roataneños. Los que me han acompañado no tienen culpa, sino yo. Pido perdón al pueblo. Recibo con resignación la muerte. Quiera que sea un bien para la sociedad.

Diez balas atravesaron su cuerpo, y el oficial al mando le asestó en la sien el tiro de gracia. El cónsul de los Estados Unidos pagó diez dólares y con dos y medio reales por el rústico ataúd en que fueron introducidos sus despojos. Su entierro fue decoroso conforme el rito de la Iglesia.

22 de noviembre de 2014

Pelicula hondureña en la Octava muestra de Cine Iberoamericano

Honduras
Producción hondureña en la Octava muestra de Cine Iberoamericano con el propósito de dar a conocer la cultura e idiosincrasia hondureña, la Embajada de Honduras en Chile participó en la Octava muestra de Cine Iberoamericano, evento que se llevó a cabo del 3 al 12 de noviembre del año en curso en la capital chilena.

Durante la muestra, nuestro país tuvo la oportunidad de exhibir la película “11cipotes” una producción 100 por ciento hondureña que se destaca por ser la primera película filmada con sensor digital de 35 mm, audio e iluminación de alta calidad en Honduras.

La exhibición preparada por la Embajada de Honduras se realizó el lunes 10 de noviembre en la Cineteca Nacional de Chile, lugar que albergó a decenas de miembros y amigos de la comunidad hondureña en Chile.

Este evento fue organizado por las Embajadas Iberoamericanas en Chile en conjunto con la Cineteca Nacional del Centro Cultural La Moneda.

6 de noviembre de 2014

Los Tolupanes candidatos al Patrimonio Cultural de la Humanidad

Honduras
Los Tolupanes de la Montaña de la Flor, uno de los grupos indígenas más importantes en Honduras, son candidatos a ser reconocidos como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.
 La Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura anunció este miércoles la lista de los lugares y tradiciones que podrían obtener el reconocimiento. En la categoría de patrimonios a destacar, Argentina reclama este año que se reconozcan los "rituales, prácticas y relaciones sociales" que genera la cultura de los cafés y bares de Buenos Aires.

 Brasil pide que se inscriba en la lista de la Unesco la "roda de capoeira", los círculos que en casi todo su territorio se reúnen para esta práctica afro-brasileña, a la vez danza y arte marcial. La capoeira puede ser catalogada como folclore, deporte o incluso una forma de arte, y transmite además una filosofía ancestral. Bolivia presentó el Pujllay y el Ayarichi, dos músicas y danzas de la cultura Yampara,
 Chile postuló la costumbre del "baile chino" en las ceremonias católicas populares, España los rituales colectivos de las "tamboradas" y Perú la fiesta de la Virgen de la Candelaria de Puno.

 Las candidaturas serán examinadas en la IX reunión en París del comité intergubernamental de salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial de la Unesco, del 24 al 28 de noviembre. Este año hay ocho candidaturas de inscripción en la lista de salvaguarda urgente, mientras que 46 países aspiran a integrar con sus prácticas la "lista representativa" de patrimonios valiosos pero menos amenazados, que la Unesco opta por destacar como ejemplos cada año.

5 de octubre de 2014

MIT Technology Review destaca el trabajo y talento de la hondureña Yeny Carías

Honduras,

MIT Technology Review destaca el trabajo y talento de la hondureña Yeny Carías por inventar un software que traduce la voz humana al lenguaje de señas que usan los sordos en Honduras.

El proyecto de Carías es producto de un enorme trabajo de investigación, documentación y diseño de software patrocinado por la UNAH, donde Carias es catedrática de Ingeniería en Sistemas.

El método inicialmente será utilizado por estudiantes universitarios de la clase de español de la UNAH y posteriormente será ampliado para su uso general.

El sistema ideado por Carias convierte la voz captada por un micrófono en texto, y el texto en un avatar en tres dimensiones que realiza las señas del idioma LESHO. Los alumnos sordos pueden ver en una pantalla el avatar y seguir la lección al mismo tiempo que sus compañeros. “El objetivo es reducir la enorme brecha comunicacional que tienen los estudiantes sordos al asimilar el idioma que usa el profesor, que repercute en su proceso de aprendizaje”, explica Carias a www.technologyreview.es.

Cinco emprendedores
“MIT Technology Review Innovadores menores de 35 Centroamérica” reconoce a los cinco emprendedores e investigadores menores de 35 años más brillantes de la región.

La primera generación centroamericana de Innovadores menores de 35 presentará sus proyectos durante un evento que se celebrará en San Salvador el próximo 9 de octubre y que reunirá a especialistas del mundo de la tecnología y la innovación.

Los cinco ganadores son Antonio Navas (guatemalteco, 32 años), Arnoldo Müller (costarricense, 34 años), Brayan Salazar (hondureño, 21 años), Juan Fermín Rodríguez (guatemalteco, 31 años) y Yeni Carias (hondureña, 31 años).

Los premios MIT Technology Review Innovadores menores de 35, que cada año reconocen a jóvenes pioneros, visionarios, emprendedores, inventores y humanitarios en todo el mundo, se han convertido en un referente a en el descubrimiento al talento emergente. Entre los premiados de ediciones globales anteriores se encuentran Mark Zuckerberg de Facebook, Sergey Brin de Google o Konstantin Novoselov, pionero del grafeno y premio Nobel de Física.

17 de septiembre de 2014

Un heroe humanitario hecho en Honduras

Honduras
Para ayudar a los que están en necesidad ha sido parte de un legado que su padre, un médico, cosió en su corazón cuando era un niño. Mario Sibrián, un trabajo nacional de Honduras en el sur de Sudán para el PMA de Aviación, ha estado viviendo hasta el legado de su padre durante los últimos 14 años. Esa es su fuerza motriz detrás de su compromiso con la asistencia humanitaria durante el tsunami en Asia, el terremoto de Haití y Typhoon Haiyan en Filipinas.

Mario Sibrián es el de Alimentos Programa Oficial Regional de Seguridad Aérea Mundial en Nairobi, pero se basa actualmente en Juba, la capital de la nación más joven: el sur de Sudán, un país asolado por los conflictos y la inseguridad alimentaria, y uno de los cinco más grandes de emergencia del PMA operaciones en el mundo.

Él es un jubilado de la Fuerza Aérea Hondureña Mayor y tiene una licenciatura en Administración de Empresas por la Universidad de San Pedro Sula. Cree firmemente que la combinación de estas áreas profesionales le han permitido llevar a cabo sus funciones en las operaciones de emergencia a gran escala del PMA. Estuvo involucrado en iniciativas humanitarias en el Iraq de posguerra (2003), las inundaciones de Mozambique (2003 y 2008), el devastador tsunami que afectó a Asia (2005), el terremoto de Pakistán (2005), los ciclones en Madagascar (2009 y 2010) , el terremoto de Haití (2010), las inundaciones en Pakistán (2010) y el Haiyan tifón en Filipinas (2013).




Honduras






"Conocí a Mario por primera vez durante la operación de Haití en 2010", dijo el PMA Transporte Aéreo Oficial, alemán Puente, en Bentiu / Rubkona, Sudán del Sur. "Trabajó muy duro con nosotros para instruir a las tripulaciones sobre la forma de operar en un ambiente hostil. En otra ocasión, en Pakistán, se nos pidió para facilitar el montaje de tres helicópteros para operar tan pronto como sea posible. Sin su ayuda y capacidad, habría tomado mucho más tiempo para iniciar el apoyo aéreo ".

Trabajando en las operaciones más alto riesgo, la entrega de alimentos en un espacio aéreo muy congestionadas y en las condiciones climáticas más difíciles, el transporte de los heridos, la gestión de las operaciones aéreas o trabajando en los aeropuertos más peligrosos del mundo, no ha dejado de Mario para cumplir el mandato de el Programa Mundial de Alimentos.

"Trabajar con el PMA es muy gratificante y satisfactorio nivel personal como profesional. Se me ha dado la oportunidad de aportar mis conocimientos y experiencia en el campo de la administración de aviación y de negocios, en beneficio de la humanidad", dijo.

Mario gracias a Dios por la oportunidad, y agradece al PMA y la comunidad de donantes para que él y sus colegas el apoyo con recursos para llevar a cabo su misión humanitaria para entregar alimentos y llevar alivio a las comunidades necesitadas.

Fuente : A Humanitarian hero made in Honduras 

6 de septiembre de 2014

50 aniversario del municipio de Saba, Colón

La ciudad de Saba en el departamento de Colón, Honduras celebró su 50º aniversario de haberse constituido como municipio, y en este reportaje del periodista Holber Velasquez nos detalla parte de la historia de ese municipio donde se cruzaba el rio Aguan en una balsa que era el unico medio ademas del ferrocarril para viajar a la Costa Norte de el país


17 de agosto de 2014

Un restaurante muy peculiar en Tocoa, Honduras

Honduras,Tocoa,Colón

El interior del fuselaje de un viejo F-27 ha sido transformado en un novedoso avión restaurante en Tocoa, Colón. Esta aeronave, además de expresar el ingenio y la creatividad de su fundador, es un recuerdo de la historia reciente de este municipio donde los aviones y trenes fueron motores de su ahora incipiente economía.

 Fabricado en Canadá, este avión dejó de funcionar hace una década. Su armadura original diseñada para atender pasajeros ahora ha sido remodelada y acondicionada para recibir comensales. Esta obra que ha venido a romper los servicios convencionales que hasta hace dos semanas se ofrecían en Tocoa es también una ofrenda de su creador al turismo interno de la región. Aníbal Flores es el artífice de este proyecto. “Lograr traer un avión de esta magnitud a esta ciudad era la gran interrogante, pero cuando uno se propone logra lo que quiere, y fue así como empecé en este año a darle forma a este sueño”, cuenta Flores. El primer paso fue localizar el avión; luego ver si estaba en venta. “Las autoridades investigaron el propósito para el cual yo lo quería, y después autorizaron a la empresa a vendérmelo. De inmediato empecé a desmantelarlo con grúas y luego trasladarlo por partes en ocho rastras hasta este lugar”, recuerda el inventor.

 Sin ningún conocimiento más que la pasión por hacer realidad su obra más deseada, él mismo lo desmanteló y lo armó, transformándolo tal como lo había soñado. Hoy este avión instalado en un espacio de media manzana a orillas de la carretera CA-13, en el barrio el Centro, se encuentra a pocos metros donde en el pasado funcionó la estación del ferrocarril y la pista de aterrizaje. Su creación es una evocación a la historia local en una ciudad donde en los tiempos modernos no ofrece las posibilidades a las nuevas generaciones de conocer, tocar y apreciar un avión. Hasta en la década de los 80, Tocoa recibía en su pista aviones privados y de la desaparecida línea aérea Servicios Aéreos de Honduras S.A. (Sahsa). “Es la primera vez que veo un avión por dentro. Es un lugar muy interesante y una opción que tenemos para distraernos en cosas diferentes sin salir a otros lugares”, relató José Duarte, vecino de Olanchito. Mundo imaginario Remodelada y adaptada para su nueva función, esta aeronave tiene la capacidad para albergar a unas 38 personas en 12 mesas. Su cocina con preferencia por los mariscos y otros platos exquisitos es un lugar reservado para los que buscan experiencias diferentes.

 Bajo un ambiente climatizado, la atención está a cargo de un grupo de azafatas que se han tomado en serio su labor en tierra. “Bienvenido a bordo, a qué destino desea volar?, son las palabras de recibimiento que invitan al comensal a ser parte de ese mundo imaginario que inspira este lugar. “La gente cuando conoce el lugar se admira y les gusta la forma de cómo los tratamos y de cómo nos vestimos. Algunos se han tomado fotos con nosotros y nos preguntan de qué país somos”, cuenta Waleska Bustillo, una de las seis jóvenes que atienden en este lugar. Entre saludos, llamados y música suave a través de los parlantes, hacen que la estadía de los clientes dentro del lugar sea como si se tratara de un vuelo real.

 Los controles de mando y los detalles originales de esta máquina han sido conservados a fin de que los visitantes conozcan cómo son estas máquinas por dentro. Abierto de martes a domingo desde las 10:00 am hasta las 10:00 pm, este lugar se ha convertido en la atracción de esta ciudad. “Es una obra que ha venido a darle un nuevo rostro a la ciudad, conocida más por los conflictos agrarios, narcotráfico y crimen organizado”, explicó Flores. Este avión con matrícula hondureña HR-ATI es un F-27. Fue propiedad de una empresa aérea de La Ceiba, dejó de operar desde 2003, luego de haber sufrido un accidente al no funcionar su tren de aterrizaje.